Liderazgo Femenino

 

 

Abstract realizado por Victoria Baras del artículo “Cerebros Puente”, publicado en La Vanguardia por Mayte Rius, 31 octubre 09.


El suplemento de la Vanguardia del sábado 31 de octubre tiene un interesante artículo sobre lo que denomina “cerebro puente”, el híbrido que está ganando terreno en nuestra sociedad, mezcla del cerebro típicamente femenino y el típicamente masculino.


“Nacemos con cerebros distintos pero nuestro cableado, nuestra ruta mental se reconduce en los primeros años de vida y nos hacemos social y culturalmente hombres y mujeres, masculinos y femeninos, y por eso encontramos todo tipo de gradación de cerebros entre el masculino y el femenino” asegura María José Barras, profesora de Anatomía y Embriología Humana de la Universidad de Zaragoza. Barral y otros muchos investigadores sostienen que los factores culturales dejan tanta impronta en nuestro cerebro como los genéticos y hormonales debido a la elevada plasticidad neuronal, de ahí que “ningún hombre ni ninguna mujer cumpla al 100% el patrón previsto en relación con el cerebro masculino o femenino”

Francisco José Rubia, catedrático de Fisiología Humana de la U. Complutense, considera que la influencia hormonal es básica a la hora de conformar el mapa cerebral, y que un mayor nivel de testosterona se relaciona directamente con un mayor desarrollo del hemisferio cerebral derecho del que dependen las habilidades visuales, espaciales y geométricas, precisamente aquellas en las que diversos experimentos atribuyen mayor capacidad promedio entre los varones.

Rubia también justifica desde el punto de vista biológico las diferencias en la estructura cerebral y las mayores habilidades comunicativas y de sociabilidad que se vinculan al cerebro femenino: “hay mayor conexión entre ambos hemisferios en el cerebro de la mujer y más fibras en las áreas que rigen la emoción y la afectividad”.

Las conductas y comportamientos ancestrales de hombres y mujeres que formaron la sociedad de nuestros antepasados, se ha modificado y aunque los cambios más radicales se han producido en apenas cien años, algunos ven en ello la razón por la que cada vez más individuos se estarían alejando de los modelos y estarían desarrollando, en lo que a habilidades y capacidades se refiere, una especia de cerebro puente. Sería lógico pensar que si las mujeres tienen ahora que luchar en la jungla laboral y defenderse socialmente, a ellas y a su prole, solas, potenciarán aquellas habilidades que, como la agresividad, se suponían más masculinas, del mismo modo que si cada vez son más los padres que se ocupan de la crianza de sus hijos habrán de explotar su habilidad para leer los rostros y empalizar con los otros.

Por atractivas que resulten estas explicaciones hormonales y evolutivas, por más que gracias a sofisticadas tecnologías de la imagen se haya comprobado que hombres y mujeres resolvemos los problemas con células diferentes el cerebro, no hay respuestas concluyentes ni únicas al eterno dilema de si las diferencias hombre mujer son naturales o culturales: “las diferencias cerebrales entre miembros de un mismo sexo suelen ser superiores a las que hay entre los dos sexos” sostiene la profesora Barral, para quien tanta influencia como la testosterona o la herencia genética tiene el ambiente externo, las deferencias culturales que recibimos por ser niño o niña. Y el grado de resistencia o influencia a ese ambiente es el que determina en su opinión, toda una gama de cerebros y grados de habilidades y capacidades, más allá del sexo de cada uno.

De hecho hay investigaciones que cuestionan las diferencias de forma y estructura del cerebro por cuestión de sexo. Las diferencias cerebrales son pequeñas y condicionadas por la edad, afirma Antonio Andrés Pueyo, catedrático de Psicología de la U. Barcelona (UB). En opinión de Andrés Pueyo, las capacidades y habilidades cognitivas están más vinculadas al género psicológico que al sexo. “Si uno busca personas aguerridas encontrará individuos así tanto entre los hombres como entre las mujeres, dependerá de su nivel de masculinidad o femineidad , no de su sexo” Y critica que fisiólogos y neurólogos confundas sexo con género. Y explica que la diversidad entre el extremos de la máxima masculinidad y máxima feminidad es tal, que los psicólogos hace tiempo que crearon un género intermedio, la androginia.

“Hoy por hoy no hay suficiente certeza de en qué se relaciona el cerebro y el género, ni respuesta a por qué las mujeres tienen más tendencia que los hombres a descubrir el estado de ánimo de los otros, aunque no haya duda de que esa diferencia existe”.


DIFERENTES HABILIDADES. Según medias estadísticas:

Ellas

Ellos

- Mayor fluidez verbal
- Aprenden antes a leer
- Hablan mejor lenguas extranjeras
- Vocalizan mejor

- Perciben mejor el talante de sus interlocutores
- Mayor velocidad perceptiva
- Reconocen mejor un objeto entre muchos
- Son mejores en cálculo numérico y en aritmética
- Mejor psicomotricidad fina para realizar tareas manuales de precisión
- Pueden realizar más tareas intelectuales simultáneamente
- Resolución de problemas centrada en el proceso
- El lóbulo frontal, relacionado con la toma de decisiones y resolución de problemas es proporcionalmente mayor

- Mayor capacidad de sistematización
- Análisis
- Construir sistemas
- Más exploradores e inquietos
- Mayor percepción espacial y de orientación
- Reconocen mejor un objeto observado desde ángulos diferentes
- Perciben mejor las líneas, ángulos y perspectivas
- Mejor razonamiento matemático

- Mejor habilidad motora dirigida a un objetivito y mayor puntería
- Más capacidad de concentración

- Resolución de problemas centrado en la meta
- El área preóptica del hipotálamo, involucrada en el comportamiento sexual, es unas 2,2 veces mayor

 

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Victoria Baras Vall. Barcelona, 1 de noviembre 2009


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